El acrónimo o las siglas URL significan Uniform Resource Locator, término que a su vez puede entenderse -castellanización de por medio- como localizador uniforme de recurso.
Para ser más específicos: se trata de una dirección única la cual se coloca en cualquier barra de explorador para que así un internauta pueda llegar hasta un determinado sitio web de forma directa.
Según estudios realizados por especialistas, actualmente el número de visitantes que acuden a un espacio mediante ese camino es ínfimo: menos del veinte por ciento (el resto corresponde a métodos más rápidos como buscadores).
De acuerdo a estas tendencias, la URL ha pasado a transformarse en un factor determinante a la hora de pensar en el posicionamiento web o mejoramiento de un espacio. Es sumamente imperioso, para facilitar la tarea del internauta y con ella mejorar el acceso hacia nuestro sitio, optimizar todos los títulos que deriven en una URL: así, más allá de las entradas “made in” Google o Yahoo, el visitante tendrá una forma rápida y sencilla de llegar hasta nosotros sin la necesidad de recordar códigos largos.
¿Cómo perfeccionar el Uniform Resource Locator? Trabajando en cada uno de los detalles: dirección nueva que se abre, será entonces una URL nueva para planear.
Ocurre que, cuando este tipo de aspectos no se tienen en cuenta y se dejan a criterio del ordenador, éste transforma cada acceso en un conjunto de números y letras sin sentido. En cambio, si el profesional de la comunicación se toma la tarea de renombrar cada título, el posicionamiento web mejorará claramente y se podrán escalar varios puntos en el ranking de buscadores. Este camino mediante el cual los interesados llegan al sitio sin la ayuda de buscadores, se denomina Type In y algunas técnicas para mejorar tal sistema pueden ser: utilizar palabras clave, colocar títulos que sean claros y conectores entre el artículo y el contenido, agregar términos que refieran a la empresa y hasta agregar números para evitar repeticiones o errores por duplicación (esta labor, en todos los casos y de acuerdo a sus propiedades, debe ser siempre “trabajo hombre” y no dejarse a criterio de algún programa predeterminado).
URL. Son solo tres pequeñas letras pero pueden cambiar el panorama de un sitio si, tal recurso, se explota como debiera. Como vemos, en la lucha por mejorar el posicionamiento de un sitio nada debe dejarse librado al azar, ni siquiera un título o una sigla.





@emanuelolivier