Hace unos días Google realizó un nuevo cambio que generó un terremoto de considerable magnitud en el mundo del posicionamiento en buscadores. A partir de ahora, cuando un usuario inicie sesión con su usuario en google.com para realizar una búsqueda, será automáticamente redirigido a la versión SSL del sitio. Es decir, a https://www.google.com. Esa “s” no está de más y significa que los datos recibidos y enviados por la página serán encriptados, brindando más seguridad al usuario.
Pero eso no es todo, ya que para aumentar aún más la seguridad y mantener un respeto por la privacidad de los usuarios, Google encriptará los términos empleados en la búsqueda. Esto significa que, independientemente de la herramienta de analítica web que se emplee (Google Analytics, Omniture, Webtrends, etc), no se podrá obtener más la información de con qué palabras claves han ingresado a tu sitio los usuarios “logueados” con su cuenta Google.
Sí, suena alarmante, lo admito. Y reconozco que también entré en pánico cuando lo leí por primera vez. Y el hecho de que Google sistemáticamente intente reducir el impacto de su medida como si fuera un cambio mínimo y de todos los días, no ayudó a calmar la paranoia de miles de expertos en posicionamiento web.
A lo largo de estos últimos días, se ha escrito mucho respecto a cómo la justificación de Google de que se intenta dar mayor privacidad a los usuarios es solo una excusa, y que si de verdad se desea eso también deberían de encriptar las palabras claves de anuncios de PPC. Se ha escrito, asimismo, sobre un “Apocalipsis del SEO” y de cómo quienes trabajan del posicionamiento en buscadores tendrán una labor muy difícil y casi profética, al no poder acceder más a esa información.
No obstante, hemos estado siguiendo de cerca la evolución de los datos en Google Analytics, y nos parece que, si bien Google exagera en cuanto a lo mínimo que será el impacto, la comunidad SEO también exagera en cuanto a lo catastrófico que es el cambio. El cambio repercute en menos del 10% del tráfico orgánico actual. Sí, complica la tarea de los SEOs y va a traer un par de dolores de cabeza, pero no ha vuelto imposible el análisis y ciertamente no es algo que deba quitarnos el sueño. Es simplemente otro cambio a los que ya debería de tenernos acostumbrados esta industria, y particularmente, el marketing digital. 
La imagen pertenece a las estadísticas de uno de nuestros sitios más dependientes de Google.com. El 70% del tráfico que recibe el sitio proviene de Google, sin embargo, solo el 1% pertenece a usuarios “logueados” con una cuenta Google. Todavía podemos analizar las palabras claves del 99,3% del tráfico proveniente de dicho buscador. Y si bien el cambio todavía no se ha hecho de forma masiva, no creemos que fuera a tener un impacto superior a un solo dígito.
Esperamos que con esto podamos llevar un poco de tranquilidad a la tempestad que se ha desatado con el anuncio de Google y quedamos a disposición de cualquiera que quiera acercarse a nosotros con dudas o consultas al respecto. Y del mismo modo que la ira e indignación de los SEOs se esparció por Internet como reguero de pólvora, nos gustaría que esto pudiera llevar tranquilidad y serenidad a una industria que ha pasado un año bastante golpeado. Ayúdanos a hacer esto posible compartiendo este artículo en Twitter y Facebook.

Las altas en directorios son una de las estrategias de posicionamiento en buscadores más antiguas. Se podría decir que el posicionamiento web nació con ellas, ya que los directorios web preexistieron a los actuales buscadores. Pero, ¿son obsoletas?, ¿siguen aportando valor? y, ¿cómo las afectó Google Panda?


@emanuelolivier