Posicionamiento web: las cinco técnicas más penalizadas

Internet ha sido, desde sus comienzos, un espacio excesivamente libre, permisivo y hasta corrupto. Dadas esas condiciones, es normal hallar -aún en éstos tiempos un tanto más reglamentados- un sinfín de especialistas a la búsqueda de una oportunidad para, justamente, “fintar” la ley. Los famosos hackers, ya no solo se ocupan de cuestiones informáticas: ahora también van a la caza de cualquier otro sistema que implica corrupción en un reglamento.

Y sucede que, en términos básicos, un reglamento -cualquiera de ellos: desde el conjunto de normas que rigen un deporte de conjunto hasta cada uno de los artículos de una constitución nacional- no ha sido hecho para prohibir sino, por el contrario, para castigar. Efectivamente, la sociedad educa a todos los sujetos para ponderar armonía y equilibrio mas pocas formas existen para, deliberadamente, prohibir un acto.

Los genios del posicionamiento web bien saben todos esos principios pues, de otra manera, ¿cómo surgiría cada una de las técnicas vedadas que a continuación presentaremos y, naturalmente, también juzgaremos? Cada día nace, en efecto, una nueva técnica amoral para condicionar los aspectos de un sitio.

A continuación presentamos un ranking con las cinco técnicas más penalizadas en el posicionamiento web. Repudio sí, castigo también, prohibición…

  1. Texto oculto: Como su nombre lo indica, es un método para lograr que un texto no sea percibido por el navegante pero si por el buscador. Habitualmente, éste sistema está acompañado por un trabajo de diseño, combinación de fondos y demás. Así, el profesional puede colocar keywords y demás herramientas sin que alteren el contenido, pero sí el resultado.
  2. Spamming, se basa en la repetición de keywords: las mismas superan la densidad permitida. Con esto, naturalmente, se consigue publicitar un sitio, hacerlo subir en los ranking de buscadores pero, claro, de contenido, mejor ni hablar.
  3. Redirecciones, si bien no siempre se considera como ilegal, el uso de redirecciones constantes no está bien visto y, en determinados casos, puede ser penado.
  4. Cloaking, este sistema ya ha sido analizado en artículos anteriores pero para aquellos que no saben de que se trata, se los presentamos nuevamente: es el conjunto de técnicas ilícitas utilizadas para engañar a los motores de búsquedas y así conseguir un fácil posicionamiento web. Malas artes.
  5. Doorways, se trata de un caso particular de cloaking. Estas “gateway pages” son páginas diseñadas exclusivamente para los buscadores y carecen de identidad o de un contenido desarrollado.

Mala praxis SEO: el Cloaking

El sintagma “mala praxis” es de origen griego -praxis significa práctica y mala, desde ya, aquello que todos conocen-  y, en el mundo moderno, se utiliza para referirse a la responsabilidad de todo profesional en cuanto al modo de realizar su trabajo. Los contextos más conocidos en donde se suele utilizar este término son, por supuesto, la abogacía y la medicina.

No son los únicos: en el ámbito comunicacional, también se puede hablar de mala praxis. Por supuesto, un especialista de la redacción web no tiene, en sus manos, el destino de ningún paciente, ni tampoco de él pende la libertad de un hombre pero, aún así, es válido repetirlo, tiene responsabilidades como cualquier otro profesional.

El uso del método conocido como “Cloaking” representa un caso de “mala praxis” por parte del especialista en redacción SEO: hay negligencia del periodista así como también una mala práctica de sus recursos. Es un arte oscuro.

Pero, ¿qué es este sistema y por qué está considerado una herramienta proterva? En términos simples, el “Cloaking” es una técnica de posicionamiento que consiste en mostrar un contenido para los bots acerca del optimizado para mejorar, así, el posicionamiento web. Se trata, ni más ni menos, que de un modo de engañar a los buscadores sobre la naturaleza de un determinado sitio web (a los crawlers se les muestra un motor de búsqueda pero, a los usuarios finales, otro diferente).

Las razones por las que muchos profesionales SEO caen en este recurso son varias pero todas ellas apuntan a un mismo objetivo: posicionar más alto un site mostrando a crawlers falsos (versiones altamente optimizadas que finalmente no lo son, por ejemplo).

El “Cloaking” se efectúa, siempre, conociendo la IP del robot de un buscador para lo cual, por supuesto, se necesitan ciertos conocimientos sobre programación. Por otra parte, no es un sistema infalible ni mucho menos: se detecta simplemente mirando la caché de un sitio web para comprobar la veracidad de los registros.

Existen diversas herramientas online de uso gratuito que permiten comprobar si un sitio web, en efecto, está usando la técnica de cloaking.

Por supuesto, de momento no hay ley alguna que condene a algún profesional de la redacción web por “mala praxis”: aún así la condena partirá del cibernauta y, el mejor modo de juzgar a aquellos impostores impunes, es reconociendo el valor de esos otros profesionales que utilizan armas válidas para la noble tarea de servir información al lector.

CONTACTENOS
info@equiposcreativos.comEspaña: +34 902 009 797USA: +1 305 4249966Argentina: + 54 351 4232052