Flooding y posicionamiento web (…que no nos tape el agua)

Es una cuestión muy humana ésta de las “interpretaciones”: en lo que a leyes se refiere, por ejemplo, un hombre no puede simplemente aceptarla, debe interpretarla. Los abogados -otros de las profesionales más antiguas del mundo- han nacido con esa idea y, de hecho, se pasan una vida recorriendo la periferia de las reglas, conociendo sus fronteras, sus alcances e intentando descubrir hasta donde pueden llegar sin violarla (o, hasta donde puede llegar a violarla).

Y, en éste terreno de flexibilidad, de tira y afloje, de afloje y tire, constante, los ámbitos de la comunicación suelen ser un espacio ideal para “interpretar la ley”: un profesional, como un río encaprichado, siempre busca ganar terreno (así han aparecido, en el periodismo, sin fin de armas: el uso del potencial para aseverar verdades dudosas, la artimaña de la preservación de las fuentes para ocultar informantes, las disculpas públicas para evitar contratiempos legales y más).

Pero, ¿hasta donde llegan los peligros y cuando el río se vuelve bravo? El término Flooding proviene del idioma inglés y significa inundar. En la comunicación digital y específicamente en el arte del posicionamiento web se denomina así a aquellos sitios que aparecen más de una vez bajo distintos nombres: una táctica que está fuera de la ley, a veces, y dentro de la ley, otras (¿interpretación?).

Básicamente el Flooding no se penaliza salvo en casos especiales. Es decir, si ésta estrategia se utiliza de forma desmedida, casi como espejo de otros sitios, ahí sí se contabiliza como “falta”. El Flooding o inundación es una técnica del denominado marketing mercenario, extremo o de guerrilla (¿hasta donde somos capaces de entrar en el río antes de que éste se torne amenazador?).

Los tan mentados “floods” son mecanismos que se basan en la repetición desmedida de palabras para captar despistados prometiendo más de lo que se cumple (es habitual ver esto en foros y, últimamente también en redes sociales: se abren muchos temas de títulos populares, pero se desarrollan pocos).

Desde ya, en lo referido al posicionamiento en buscadores, existe un código moral que bien podría ser considerado igual de importante que una ley recta. En Internet, dada su naturaleza -hablamos de un espacio nuevo y de reglas a menudo difusas- muchas veces convergen libertades con libertinaje y la clave, por ende, es nunca confundir la trampa con el ingenio profesional. Dentro de la ley, todo pero fuera de ella, nada.

CONTACTENOS
info@equiposcreativos.comEspaña: +34 902 009 797USA: +1 305 4249966Argentina: + 54 351 4232052