“El sistema Google Instant está matando al SEO”, la frase cada vez se repite más y más. La nueva herramienta del buscador por antonomasia parece estar modificando las reglas que, hasta hace solo semanas, todos conocían y aplicaban. Las quejas, claro, se hallan a la orden del día o, mejor dicho, a la orden de la web -irónicamente, ese mismo espacio que genera gemidos es también el único sitio para hacer catarsis-.
Pero vayamos por orden cronológico: Google Instante es el último método de búsqueda en tiempo real que ha sacado la factoría. Se trata, como su nombre lo indica, de un sistema mediante el cual el buscador arroja resultados antes, siquiera, de haber pulsando “enter”, es decir, mientras aún estamos escribiendo (o intentando escribir).
Se lanzó hace poco tiempo y, según fuentes oficiales, representa todo un éxito…para algunos. Naturalmente, como bien se puede entender con la simple lectura de éste enunciado, la redacción y el sistema SEO, entero, no entran dentro de ese cuadro de beneficiados. O, al menos, de momento, el panorama parece adverso. Aunque, desde ya, no sería ésta la primera vez que el SEO se ve amenazado: muchas guerras ha soportado el sistema que todavía se encuentra de pie. Quizás, Google Instant, como tantos otros elementos, solo obliguen a los profesionales de la redacción SEO a superarse.
Analicemos algunos registros de Google Instant: éste flamante recurso simboliza una solución a todos nuestros problemas de búsqueda y de tiempo pues está comprobado que un cibernauta corriente consume más segundos para teclear que para leer por lo tanto GI intenta generar un efecto mediante el cual el usuario, simplemente, pueda efectuar ambas acciones al unísono (o casi). Otro punto fuerte es que, a partir de ahora, todos los navegantes, al ver los resultados al instante, podrán ir adaptando en fracción de milésimas de segundos su propia búsqueda.
Y, ¿cómo afecta todo esto al SEO? Sencillo: por el caprichoso método que aplica Google. Según se ha dado a conocer los primeros resultados que aparecen son para los enlaces pagos, es decir, que Google prioriza su propio negocio (como era de esperar).
Además, al reducirse el tiempo de búsqueda, se acorta la posibilidad de hacer uso, entero, de recursos como las palabras claves y más (¡todo sucede tan rápido!)
Tal como se puede apreciar, se juntan varios problemas: los intereses de Google y los caprichos de éste ultra rápido nuevo buscador predictivo.
Efectivamente, con Google Instant, el SEM se vuelve más relevante y efectivo que el SEO y, en consecuencia, la connivencia parece rota. Al menos por ahora…





@emanuelolivier