Un estudio efectuado por un grupo de especialistas suecos del Instituto Pegasus Lab de Ciencias Médicas reveló que el teclado de una computadora puede llegar a albergar mayor número de bacterias que un inodoro: según el laboratorio, un pad contiene alrededor de treinta mil bacterias en el teclado y un excusado, en cambio, solo cien mil.
Como vemos, a veces de las manos del hombre sale la peor basura. Y si bien en muchos casos la solución es el ejercicio de lavarse las manos ¿qué ocurre cuando ese tipo de basura no es bacteriana sino, más bien, de índole creativa?
El síndrome de la hoja en blanco del que ya también del cual hemos comenzado a hablar en el artículo anterior, es uno de los grandes enemigos de todo redactor SEO (también de cualquier otra clase de escritores). Si bien en el campo de la comunicación digital, existe menos predisposición a sufrir ese mal, aún así de vez en cuando suele aparecer de visitar incluso en las mejores y más preparadas oficinas de redacción.
Tips para el bloqueo de escritor, segunda parte.
- Descansar por unos instantes para retomar la actividad con mayor claridad.
Cuando se trata de actividades que requieren un esfuerzo intelectual, el descanso es una obligación. Nada de esto tiene que ver la fatiga, sino la saturación. Para volver a escribir o comenzar un proyecto nuevo (algo muy común para un profesional de la redacción SEO, pues a menudo maneja varios espacios al unísono) es indispensable haberse “desenchufado” por unos instantes. Así, al retomar la actividad las ideas volverán a su flujo habitual.
- Escribir, en borrador, frases sin sentido
Sacada del campo de la psicología, esta solución sirve para poner en marcha el subconsciente y, de a poco, ir generando ideas o conceptos abstractos que, más tarde, casi por sí solos, tomarán la forma necesaria. Así, abrir el procesador de textos y comenzar a colocar frases al azar es una buena estrategia para combatir el síndrome de la hoja en blanco.
- Crear un ambiente adecuado
Un redactor, se sabe, debe encontrar por sí solo sus ratos para desarrollar la tarea (al menos en la medida de lo posible: sabemos que los tiempos de un trabajo, a veces no regalan tantas libertades). Ni bien se haya conseguido un régimen apto (escribir de día, o por las noches, o luego de un baño) intenta no cambiarlo ni reemplazarlo.
Y si todo esto no funcione, consiga un papel de otro color: no se si se remediará el síndrome pero, al menos, ya no será de “hoja en blanco”.


@emanuelolivier