Uno de los factores más importantes para el posicionamiento en buscadores es, y ha sido siempre, la consecución de enlaces. El contenido es rey, eso todos lo sabemos. Pero para que un rey pueda gobernar en las páginas de resultados de los principales buscadores, también necesita ser popular. Y la popularidad web es como la popularidad entre las personas: una persona es popular si muchos están hablando sobre él/ella, sin importar si lo que dicen sobre él/ella es bueno o malo.
Con las páginas web pasa algo similar, con la diferencia de que ese “hablar de” se realiza mediante enlaces. Cada enlace cuenta como un voto de confianza y mientras más enlaces recibe tu página web, mayor será la confianza que los buscadores tendrán en ella y mayor será su popularidad web.
No obstante, en su búsqueda para presentar resultados de calidad a sus usuarios, los buscadores han realizado modificaciones en este esquema, logrando que los enlaces pasen distintos niveles de valor dependiendo de: su relevancia con la página a la que enlazan, la posición en la página en la que figura el enlace, la reputación del sitio que genera el enlace, la frecuencia de descubrimiento de enlaces, y mucho factores más.
De este modo, para el posicionamiento en buscadores, lo importante dejó de ser la cantidad y pasó a ser la calidad. Un buen enlace de calidad aporta más valor que 20 ó 30 enlaces de mala calidad. Y no me estoy refiriendo al PageRank que pasen dichos enlaces, sino en su calidad en cuanto a los factores expuestos anteriormente. En este marco, la relevancia empezó a jugar un papel fundamental y si quería estar bien posicionado para el término “calcetines azules inodoros”, debías asegurarte de conseguir muchos enlaces con exactamente ese término.
Quienes realicen campañas de marketing digital y de PPC (pay per click) seguramente estarán más familiarizados con los distintos tipos de concordancia y sepan a qué me refiero con “concordancia exacta” y “concordancia amplia”. La situación descripta recién coincide con un tipo de concordancia exacta. Si deseas mejorar tu posicionamiento web para un término en particular, debías conseguir enlaces que utilicen como texto ancla exactamente dicho término.
Sin embargo, este tipo de metodologías es muy poco natural a los ojos de los buscadores y muy fácil de detectar. En un mediano o largo plazo, Google y Bing “penalizan” este tipo de tácticas disminuyendo el valor de los enlaces recibidos con un mismo texto ancla.
De allí que hoy en día se recomiende migrar a un modelo de concordancia amplia. Por ejemplo, si deseas posicionarte con el término “calcetines azules inodoros”, debes conseguir enlaces con términos como: “calcetines azules”, “medias inodoras”, “calcetín sin olor”, “medias azules de algodón”, etc. Este tipo de concordancia hará que tu perfil de enlaces entrantes sea más natural y que puedas beneficiarte de tus enlaces por mucho más tiempo. Si bien el impacto que tienen no es exactamente el mismo que con la concordancia exacta, sí generan más valor a lo largo del tiempo.
¿Y cómo armas tu estrategia de consecución de enlaces? ¿Tienes en cuenta la concordancia amplia? Comparte tus experiencias con nosotros en los comentarios, o por Facebook y Twitter.

@emanuelolivier