Redacción: combatiendo la lectura r-á-p-i-d-a

El redactor web siempre debe viajar a pie: si el lector decide hacerlo en carreta -o en formula uno, de acuerdo a los tiempos que corren- es cuestión ajena al profesional.

En un mundo en donde predomina lo efímero, el especialista de la comunicación web nunca debe caminar (escribir) más rápido de lo que sugieren sus pies (manos): leer de forma veloz es una opción, en cambio escribir apresurado es un error.

Se sabe que, por la composición que presenta Internet, cada vez se acortan más y más los tiempos de lectura. Pero esta vorágine no se debe combatir con las mismas armas (velocidad x velocidad, no funciona) sino mediante el ingenio: existen diversos recursos para fomentar la lectura atenta por parte de los cibernautas.

“Los usuarios de Internet son impacientes: han sido acostumbrados a la información al instante y, su tendencia, naturalmente, es leer de forma acelerada sin terminar un articulo por completo. De hecho, el paratexto y el diseño gráfico son herramientas que se utilizan para, precisamente, rellenar esos espacios en blanco, anticipando el comportamiento del lector medio” dice un especialista en análisis de medios

Pero, más allá de esto: ¿cómo debe lidiar con este problema el propio redactor?

Colocar subtítulos siempre que se pueda

Es importante hacer uso de cualquier tipo de aclaración o método introductorio para que el internauta pueda manejarse de forma directa.

Elaborar párrafos cortos

La recomendación es que éstos no superen las setenta palabras. Las ideas deben redondearse de forma sencilla para que el lector las capte con agilidad.

Utilizar viñetas y las listas numeradas

Siempre que se dispongan de tácticas gráficas como aquellas, el cibernauta mantendrá su visita ocupada y podrá ir descubriendo la información de a poco. Desde ya, también es tarea del profesional en redacción web ir buscando nuevos ganchos para seguir atrayendo al lector con cada pequeña dosis de contenido.

Negritas por doquier


Destacar las palabras importante en “negrita” (highlights) también es fundamental básicamente por la misma razón detallada en el apartado referido a los subtítulos: todo tiene que ver con el impacto visual.

Como vemos, el redactor tiene a su disposición un buen compendio de herramientas para manipular el patrón de lectura de los nuevos cibernautas impacientes. Es importante saber manejar cada una de éstas armas para trabajar en el medio digital de la mejor manera, nunca ignorando las condiciones que Internet propone y, por supuesto, sacándole el mejor rédito posible.

¿Paratexto en un mundo sin papel?

El paratexto representa, sin dudas, un modo de expresión en sí mismo. Y más allá de las condiciones -mejor dicho, limitaciones- que propone la fauna digital, éste recurso también puede explotarse de forma adecuada en la comunicación web: si falta el papel, entonces que sobren las ideas.

Como sabemos, existen diferentes ámbitos en los cuales habita el paratexto y, de hecho, también diversas clases: éste puede ser verbal o no verbal, editorial o autoral y hasta es posible hallarlo ya en libros, ya en ediciones periodísticas. Cuando se trata de textos clásicos, por ejemplo, el paratexto esta compuesto por marcas tales como el prólogo o prefacio, desde ya también el título, el índice, las notas al pie, el epígrafe, el epílogo y mucho más. En el caso de las publicaciones de corte periodístico, forman parte del paratexto rastros como el copete, la volanta y el destacado, solo por citar algunos paradigmas de los numerosos que hay.

En fin, como ya hemos dicho al comienzo, el profesional de la redacción web también puede utilizar este lenguaje para mejorar la repercusión y el impacto de su material.

  • El problema: cómo hacerlo
  • La solución: su creatividad
  • Las herramientas: todas

¿Qué es lo que hace el hombre cuando se queda sin papel? Improvisar, desde ya.

El uso de las imágenes como paratexto no verbal es indispensable. A menudo, dejar la imagen al desnudo puede provocar dificultades de interpretación: es allí donde juega un papel -valga la redundancia- vital el uso de las aclaraciones al pie de la foto (Ejemplo: si hacemos un articulo de Turismo sobre Francia, no es valido colocar una imagen de algún lugar estratégico sin la referencia pertinente pues los extranjeros bien pueden desconocer muchos de los monumentos que, para los parisinos, son santos).

Otra forma con la que cuenta el especialista de la redacción SEO para usufructuar estos recursos tiene que ver no con cuestiones relacionados al uso de fotos sino más bien con otros provenientes del periodismo gráfico: los destacados. Colocar, luego de varios párrafos de info, un “destacado” corto pero esclarecedor puede generar que un lector despistado repare en el artículo y lo lea por completo. Esto, por supuesto, sucede a veces de forma obligada pues en algunos blogs existen sistemas automáticos de nombre diferente pero de función similar, en esos casos, lógicamente, no necesitamos “destacar nada”; pero en su ausencia siempre es bueno recurrir a esa marca de paratexto.

Sin dudas, el paratexto puede vivir fuera del papel como un cangrejo también puede hacerlo fuera del agua: lo importante es saber, naturalmente, hacia donde “dirigir  las pinzas”.

Link Building: tu sitio, mi sitio, nuestro sitio

La unidad hace la fuerza y, por ende, si los hombres deben unirse no es para estar juntos sino, más bien, para hacer algo juntos. Ese espíritu -propuesto en la literatura por Juan Donoso Cortés- debe ser el “manual” de todo profesional de la redacción de contenidos: los enlaces salvan distancias. Efectivamente, mostrar material de otro y, a cambio, permitir que el nuestro también sea visto es mucho más que un pacto entre caballeros. Es también un sistema de promocionar y competir al mismo tiempo (es lo que los futbolistas, por ejemplo, han dado en llamar “sana competencia”: suplentes y titulares compiten por un espacio único, pero lo hacen sin utilizar armas oscuras).

Los link building -enlaces hacia las páginas propias- son una herramienta indispensable en el amplio trabajo de redacción SEO (escribir para posicionar). Sucede que estos famosos link building son, como su nombre lo indica, una “construcción de links”. Desempeñan un papel fundamental dado que, cuanta mayor cantidad de páginas enlacen hacia tu sitio y viceversa, mejor será el statu quo de tu espacio. Otra traducción: tus artículos y servicios serán más comentados, más visitados, mejor rankeados.

Pero, desde ya, este efecto también puede volverse en contra y generar un “lastre” si no se toman las precauciones necesarias o si no se analiza el sitio al cual “pertenecemos” en una pequeña porción (desde ya, no en niveles de ®, es solo una metáfora).
Está comprobado que los links building, como los grandes profesionales de la redacción SEO, no valen por cantidad sino por su calidad.

Algunas estrategias para desarrollar esta tarea:

- Compartir la temática con el sitio que nos va a enlazar. Aparecer de la nada, por arte de magia, en un espacio que nada tiene que ver con nuestro contenido no suma sino, por el contrario, resta y mucho.

- Nunca subestimar espacios masivos como foros. Más allá de la visión que se tiene de los foros, aquí lo importante es la cantidad de potenciales clientes que podemos llegar a enviar, de allí, a nuestro sitio. Así, un foro puede elevarse, también, como un lugar importante para plantar links.

- Analizar la longevidad del sitio que linkeará el nuestro. Uno de los mejores métodos para averiguar la calidad de un espacio es, desde ya, conociendo sus antecedentes, su historial y más. Arrancar como cibernauta es un costado excelente para comprender el espacio que, en definitiva, puede o no contribuir a nuestra causa más adelante (lógicamente, todo se atomiza en una cuestión: alto el Page Rank del linkeador, alto el valor del link que se ofrece).

- La vieja pregunta psicol
- ogicamente inversa: éste es, sin dudas, un gran sistema para tomar la decisión final. Básicamente, lo que el redactor SEO debe hacer es formularse la siguiente pregunta: ¿yo haría lo mismo, es decir, enlazaría ese sitio? Si la respuesta es afirmativa, entonces ya sabemos que hacer.

El ABC de la redacción SEO

El acrónimo ABC puede referir a muchas formas: el abecedario; el modelo de desarrollo de la flor; el pacto firmado entre Argentina, Brasil y Chile; el diario español fundado en 1903 por Torcuato Luca de Tena; el lenguaje de programación desarrollado a principios de los años ochenta y hasta el aeropuerto de Albacete cuyo código es ABC.

Pero en todos y cada uno de los casos, esas tres letras representan una sola cosa: lo básico, cardinal e indispensable en cualquier materia.

Si hablamos de redacción SEO, desde ya, también vamos a encontrar un ABC.
¿Cuál es y qué normas lo conforman? Los elementos que se presentan a continuación.

A) El tema de fondo.

No existe otro punto de partida: la planificación del tema, es decir el contenido de un artículo es, indudablemente, lo más importante a la hora de arrancar el ejercicio periodístico. Muchas ideas dan vuelta por la cabeza del profesional de la redacción web al momento de sentarse frente a su equipo y analizar los aspectos de su trabajo más inminente.
Lo primero, por supuesto, será entonces escoger un tema, y solo uno, para en base a él comenzar a escribir en artículo: sin ese rumbo trazado, las palabras solo flotarán o pulularán por la mente del comunicador.

B) El foco u objetivo.

Una vez trazado el tema, es hora de pasar al siguiente paso, hablamos precisamente de la búsqueda de un foco principal u objetivo (la planificación de ese aspecto irá relacionado con el punto anterior).
La pregunta que todo redactor se debe formular es: ¿a dónde necesito llegar?. Muchos espacios fracasan por intentar abarcar demasiados objetivos, eso representa un error muy común que se debe subsanar. Es preferible canalizar las energías en un aspecto específico -el tema central de un blog, por ejemplo- en lugar de ir ofreciendo, cual si se tratara de productos domésticos, opciones de todos colores y variedades (esto es algo que, lamentablemente, solo una web bien asentada puede realizar: no forma parte del ABC sino, en todo caso, del XYZ de la redacción SEO).

C) El cibernauta.

Conocer al cibernauta, anticipar sus necesidades, es la mejor fórmula para el éxito de un espacio digital. Se trata, sin dudas, de una de las técnicas de marketing online más importante junto con el análisis de la competencia.
Existen diferentes tipos de lectores: es tarea del profesional adecuarse a uno (o más de uno) para colmar sus expectativas. La línea siempre debe ser persuasiva y la formalidad va a variar de acuerdo a, precisamente, el cibernauta modelo.

Google y las tildes (o simplemente “tildando” a Google)

- ¿Dónde lleva la tilde “Google”? -
- En “búsqueda”, claro -

La adaptación de un famoso y clásico chiste español (N de R: “¿Dónde lleva tilde la botella? En el tapón”) sirve a la perfección como método para ilustrar esta historia tan problemática entre acentos, palabras y buscadores.
Es que, al momento de utilizar Google, por citar un servicio de búsqueda, son muchos los individuos que se plantean ese dilema entre colocar una palabra con su correspondiente tilde –por cierto: no confundir tilde con acento, pues el primero refiere al signo gráfico y en el caso del acento su signicado está atado a la intensidad con que se pronuncia una sílaba, la tónica- o hacerlo sin marca alguna. Y la cuestión toma aún mayor intensidad cuando entramos en un ámbito como el del profesional en la redacción SEO y el posicionamiento en buscadores.

En fin, la respuesta no es sencilla -de hecho así lo grafica el título de este artículo- pero intentaremos dejar en claro la cuestión mediante algunas explicaciones y consejos prácticos. Veamos, Google reconoce tanto los términos con tilde como aquellos que están mal escritos sin su marca de intensidad. Esto se debe a que, como ya hemos visto en otras ocasiones, los buscadores se prestan también para anticipar los errores y facilitar los resultados en cualquier caso (bien escritos, mal escritos).

Hagamos una prueba: la palabra canción, con tilde, registra 40.900.000 resultados y la misma palabra mal escrita arroja 40.800.000. Es decir, la diferencia es ínfima, pero existe. A fínes prácticos, la mejor solución sería colocar siempre la palabra como se debe (hay una sola forma de escribir y es haciéndolo bien, de eso estamos seguros) pero, por otra parte, ésto nos frena al pensar que, si Google se adapta previniendo errores, es quizás escribirlo, no del modo adecuado, sino del modo popular.

El ejemplo de canción es casi el paradigma general: siempre que se coloca la tilde correspondiente, los resultados aumentan, en ninguno de los casos el número de respuestas baja.

Al momento de analizar las tácticas de posicionamiento web, la situación bien puede manejarse desde ambos aspectos: muchos optan por tomar todos y cada uno de los casos, escribiendo y redactando de acuerdo a la normativa gráfica e incluso ignorándola para ampliar los horizontes (el cuerpo del texto siempre impecable, solo hablamos aquí del ajuste para mejorar el ranking en buscadores, lógicamente).Como vemos, las tildes son como los artículos decorativos pues solo molestan a quienes no saben dónde colocarlas correctamente.

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