El quién lleva al cómo, el cómo lleva al cuándo, y el cuándo lleva al dónde.
Durante ocasiones anteriores hemos tocado el tema de las keywords (el quién) junto con la importancia de las estrategias utilizadas para determinar su selección. Incluso, también se ha hecho hincapié en las características que deben tener esas palabras claves (el cómo). Por lo tanto, en este caso, pasando al siguiente nivel, es justo poner énfasis en un aspecto ciertamente menos charlado pero no por eso menos substancial que tiene que ver con la propia geografía de las keywords (el dónde).
¿Realmente importa el espacio en donde se colocan las palabras claves o se trata de un aspecto que no condiciona el trabajo de los motores de búsqueda? A simple vista, la geografía de las keywords podría parecer un factor menor pues, si tenemos en cuenta el sentido elemental de los buscadores, solo debería importar el qué y no el donde. Aunque, hilando más fino, es posible descubrir una particularidad completamente relevante y, aún más, sumamente importante para el profesional de la redacción SEO: efectivamente, la parte del cuerpo del articulo en donde se halla presente la palabra clave determina, en cierta proporción, el lugar de un espacio en el ranking de search (sería exagerado decir que de ello depende el éxito de una keyword, pero también sería una falsedad afirmar que no influye en el resultado final).
Está comprobado que las palabras claves, mientras más arriba se encuentren en el texto, mayor relevancia gozarán por parte de los mecanismos de los motores de búsqueda.
Por otra parte, ahora haciendo un análisis desde el ángulo del lector, éste también esta influenciado por la geografía de las keywords: la ubicación en los primeros párrafos ayudan a otorgarle respuestas rápidas al visitante que, de otro modo, al leer el texto entero sin suerte, podría terminar por escoger una salida rápida del site (revisar articulo anterior para mayor información sobre el fenómeno)
De éste modo, a los puntos principales sobre colocación de keywords, ahora se agregaría uno más relacionado a la geografía quedando la lista de prioridades así:
- Title: no superar los 50 caracteres y no repetir más de 3 veces una misma palabra.
- Cuerpo: colocar, en la medida de lo posible, el 3% de la densidad total (7%) en los primeros párrafos para potenciar el trabajo de los buscadores.
- Meta Tags.
- URL: se sospecha que Google toma en cuenta éste detalle aunque no está comprobado. De todos modos, vale utilizar alguna keyword, al menos, para evitar la selección automática con valores o códigos confusos.
Las escrituras del posicionamiento web no son hieráticas, divinas y mucho menos sagradas (aunque, desde la lógica comercial, así se sugiera y figure en el título).
Pero, en todo caso, sí se trata de un compendio de órdenes o edictos que, en el ámbito de la comunicación digital, no se puede dejar de lado y se deben cumplir “a raja tabla”.
Al fin y al cabo, eso son los mandamientos en su sentido más básico: reglas.
“No utilizarás contenido duplicado”
En cualquier caso, la duplicación así como la reproducción parcial, representan un terreno prohibido para los especialistas de la redacción SEO -texto- y del diseño web –arquitectura-. Bajo ningún concepto, se deben repetir las ideas o los modelos: cuando se administran varios espacios, no se deben llevar ideas de uno hacia el otro o viceversa pues de esa manera se logra, indirectamente, bajar la calidad de ambos sitios.
Es mucho más rendidor trabajar con un número reducido de alternativas -en el caso de que no se pueda manejar un abanico superior- pero ofrecer tanto forma como contenido de primer nivel para no bajar lugares en el ranking de buscadores ni perder el lugar que se ha ganado en materia de posicionamiento web.
“Actualizarás el espacio con regularidad”
Solo existe una clave para el mantenimiento del status quo de un sitio: la optimización permanente. Las páginas que no se renuevan constantemente están destinados, de ante mano, al fracaso. Ocurre que los cibernautas necesitan de información al instante -eso es la Internet misma- y, cuando ese flujo se corta, cuando se deja de actualizar el espacio, el posicionamiento web se ve notablemente alterado.
La psicología del visitante es clara y sencilla: un navegante ingresa una, dos y, tal vez, con suerte, hasta tres veces, pero si no encuentra una portada diferente o un signo de alteración ya nunca más volverá a hacerlo. Así están dadas las pautas.
Optimizar y actualizar una página representa la piedra angular en lo que a posicionamiento web se refiere.
“No escogerás los enlaces de forma arbitraria”.
Las cuentas no siempre son tan claras como parece: es cierto que, a mayor cantidad de links amigos mayor será el crecimiento del sitio pero, también es verdad que, cuando estos links no corresponden la suma se vuelve resta.
Evidentemente, la selección de los enlaces debe planearse de acuerdo a determinadas estrategias y no solo efectuarse como mero proceso de acumulación.
¿Cómo escoger? Bajo las siguientes pautas: es necesario tener en cuenta la calidad del enlace, la procedencia, el contenido y su relación con el sitio raíz (el nuestro).
“Dispondrás, con criterio, de cada una de las técnicas SEO”
Por más que se reniegue, las técnicas SEO son un aspecto cardinal en la vida de un profesional de la comunicación digital: escribir para una web es hacerlo bajo las pautas del Search Engine Optimization. No hay otro modo de llevar a cabo ese trabajo.
Naturalmente, la clave es conseguir que esas estrategias ideadas para mejorar el posicionamiento web no vayan en desmedro del apartado semántico.
Como se ha dicho en varias oportunidades, el redactor SEO debe desempeñar dos tareas simultaneas las cuales son, primero, transmitir información, brindar un servicio y, en segundo lugar, saber difundir su palabra y crear una sociedad perfecta entre obra-distribución.
Muchas veces hemos hablado de búsquedas y buscadores así que, al menos por ésta oportunidad, bien ganado tenemos el derecho de utilizar ese servicio: para la palabra blog, Google arroja un número aproximado de tres millones de resultados.
El dato sorprende -aunque no demasiado- y al mismo tiempo despliega todo un abanico de interrogativas. Sucede que, por ejemplo, no deja de llamar la atención la forma en qué estos mismos resultados son exhibidos en el buscador, es decir, los parámetros del posicionamiento web: ¿qué factores hacen que un blog se halle ubicado en los primeros diez lugares de esa búsqueda y otro, en cambio, se coloque sobre el final o la cola?
Evidentemente, hacer un blog es una tarea sencilla pero, en cambio, construir un blog de calidad resulta, por el contrario, un trabajo sumamente dificultoso.
Analicemos algunas de las claves que hacen a la construcción de un blog exitoso.
- Contenido original.
Ya lo hemos dicho: el material es la piedra angular del blog. La gente acudirá en primera instancia a nuestro espacio si éste satisface sus necesidades ya sea de información particular o de otro tipo de servicios que se presenten.
Son muchas las opciones o los perfiles que pude tener un blog, pero lo importante es no perder de vista el material que se suba. - Coherencia, focalización.
Si bien son muchos y variados los tipos de blogs que habitan por la red, no por eso un profesional de la redacción de contenidos debe verse obligado a realizar mutaciones o cambios extravagantes en su espacio. Los blogs que un día hablan de una cosa y luego de otra, o que un día tienen un enfoque y al siguiente otro distinto, difícilmente pueda conseguir éxito. - Actualización regular.
Como sucede en todo ámbito laboral, el talento siempre debe ir acompañado de la constancia. Es necesario poner empeño y determinación para así mejorar el blog día a día y eso, naturalmente, se consigue particularmente con actualización regulares casi diario. Subir nueva información es la mejor manera de transformar un visitante en un asociado. - Participación activa dentro del espacio.
Si hay algo que define a los blogs es la capacidad que posee el profesional para entrar en contacto con sus visitantes. Responder algunos comentarios, puede ayudar a y mucho para generar credibilidad. El feedback es importante, de ese modo, el lector se siente parte del espacio y colabora de forma activa. - Uso adecuado de cada uno de los recursos de redacción SEO.
Estamos ante el punto más importante: de nada sirve cumplir con todas las pautas anteriores si, al momento de redactor un articulo, se pierde de vista todas esas pautas SEO que ayudan a posicionar un espacio en los buscadores.
Internet ha sido, desde sus comienzos, un espacio excesivamente libre, permisivo y hasta corrupto. Dadas esas condiciones, es normal hallar -aún en éstos tiempos un tanto más reglamentados- un sinfín de especialistas a la búsqueda de una oportunidad para, justamente, “fintar” la ley. Los famosos hackers, ya no solo se ocupan de cuestiones informáticas: ahora también van a la caza de cualquier otro sistema que implica corrupción en un reglamento.
Y sucede que, en términos básicos, un reglamento -cualquiera de ellos: desde el conjunto de normas que rigen un deporte de conjunto hasta cada uno de los artículos de una constitución nacional- no ha sido hecho para prohibir sino, por el contrario, para castigar. Efectivamente, la sociedad educa a todos los sujetos para ponderar armonía y equilibrio mas pocas formas existen para, deliberadamente, prohibir un acto.
Los genios del posicionamiento web bien saben todos esos principios pues, de otra manera, ¿cómo surgiría cada una de las técnicas vedadas que a continuación presentaremos y, naturalmente, también juzgaremos? Cada día nace, en efecto, una nueva técnica amoral para condicionar los aspectos de un sitio.
A continuación presentamos un ranking con las cinco técnicas más penalizadas en el posicionamiento web. Repudio sí, castigo también, prohibición…
- Texto oculto: Como su nombre lo indica, es un método para lograr que un texto no sea percibido por el navegante pero si por el buscador. Habitualmente, éste sistema está acompañado por un trabajo de diseño, combinación de fondos y demás. Así, el profesional puede colocar keywords y demás herramientas sin que alteren el contenido, pero sí el resultado.
- Spamming, se basa en la repetición de keywords: las mismas superan la densidad permitida. Con esto, naturalmente, se consigue publicitar un sitio, hacerlo subir en los ranking de buscadores pero, claro, de contenido, mejor ni hablar.
- Redirecciones, si bien no siempre se considera como ilegal, el uso de redirecciones constantes no está bien visto y, en determinados casos, puede ser penado.
- Cloaking, este sistema ya ha sido analizado en artículos anteriores pero para aquellos que no saben de que se trata, se los presentamos nuevamente: es el conjunto de técnicas ilícitas utilizadas para engañar a los motores de búsquedas y así conseguir un fácil posicionamiento web. Malas artes.
- Doorways, se trata de un caso particular de cloaking. Estas “gateway pages” son páginas diseñadas exclusivamente para los buscadores y carecen de identidad o de un contenido desarrollado.
Un hombre inteligente es aquel que sabe como y cuando contratar gente más inteligente que él para desempeñar una tarea. Y en el diseño web seguramente abundan los sujetos capaces pues, de hecho, cada vez son más las empresas que ofrecen servicios de tercerización, es decir, manejar determinados aspectos relacionados principalmente con el desarrollo y la accesibilidad de un sitio -también respecto a su arquitectura pero, como ya hemos dicho en otros artículos, el plano plástico de un diseño a menudo viene separado de las técnicas de difusión-.
Actualmente, según una encuesta recientemente realizada en España, cada vez son más los que optan por contratar una caterva de especialistas en comunicación digital para controlar todos los aspectos de un espacio digital. El diseño web Madrid entre ellos.
La pregunta que surge es la siguiente: ¿por qué es tan útil gestionar una web? El aspecto digital es naturalmente un trampolín importante para dar a conocer una empresa y, si se trata entonces de mejorar el nombre de una marca o difundirlo, es importante dejar esa tarea en manos de profesionales.
Representación
Un sitio web es, sin dudas, la carta de presentación de una marca, de un producto, de un servicio. Por lo tanto, la edificación de una estructura digital pensada para web debe cumplir con ciertos requisitos: la representación, ante todo, la identificación también.
Si un espacio no cuenta con una imagen profesional, éste esta ignorando una gran masa de clientes que bien podría gozar en su beneficio. Tercerizar, en los casos adecuados, los aspectos enmarcados en la representación de un sitio es colocar nuestro bien más valioso en manos de profesionales responsables: las joyas de la abuela, a la bóveda.
Ahorro de tiempo
El tiempo es oro y, por tratarse de Internet, los lingotes por cada segundo se cotizan aún mejor pues, aquí, en ésta fauna, el tiempo es simplemente un “clic”. Un desarrollador web profesional está capacitado en varias áreas como marketing SEO, comunicación, HTML , CSS , accesibilidad, usabilidad, navegabilidad, programación en lenguajes y mucho más. Al tener un especialista para cada una de las tareas, se gana tiempo y tranquilidad.
Transformación
Hoy en día, la alta gama de personal capacitado para realizar tareas de gestión permite transformar en realidad lo que antes era solo un sueño: colocar una página personal al nivel de un sitio empresarial. Por supuesto, existe una gran diferencia entre un sitio web personal y una empresarial, los objetivos no son los mismos, pero aún así muchas técnicas se pueden transpolar de un espacio hacia otro con muy buenos resultados.
Como vemos, tercerizar el diseño de un sitio no es sinónimo de quitarle valor a una tarea y sacársela de encima, sino, por el contrario, es un método ideal para convertir un sitio de comunicación rookie en un sistema profesional.
La popularidad ha sido, desde siempre, un tema capaz de mantener a los filósofos ocupados durante un buen rato. Para algunos, por ejemplo, la popularidad es la gloria vista en centavos. Víctor Hugo, claro, tenía una visión netamente capitalista.
En la actualidad los mass media digitales le dan la derecha al poeta francés trocando solo un pequeño término: aquí la popularidad se cuenta, efectivamente, no por centavos pero sí por clics y, más aún, por enlaces. Los links, son claves para la popularidad.
Pero, ¿de que hablamos cuando, justamente, hablamos de popularidad web? La popularidad web de un sitio de Internet está dada por un algoritmo fundado por los más capaces ejecutivos de Google. Hoy por hoy, tener un nivel de popularidad alto es imprescindible para la consolidación de cualquier empresa.
Básicamente, la popularidad de un espacio de comunicación digital o, mismo de una rustica web personal, se mide mediante la cantidad de links de los que gozamos junto con su procedencia (…dime con quién andas y te diré quien eres).
Cada una de las páginas indexadas por los distintos sistemas son tenidas en consideración por Google y compañía y, de éste modo, cuánto mayores y mejores -no es un dato menor la calidad, ya lo veremos- sean nuestros enlaces, mejor posicionamiento web tendrá nuestro espacio en la web.
En términos rudimentarios, los sistemas para la medición de la popularidad de un sitio web se mueve de acuerdo a las siguientes etapas: primero se miden los links de acuerdo al detalle de la base de datos, luego se produce el análisis y chequeo de cada uno (tester) para, finalmente, ordenar cada espacio de acuerdo a la fama que ostenta en la relación búsqueda-resultado.
De ésta manera, al momento de mejorar el posicionamiento web y por ende ganar en popularidad, es fundamental conseguir páginas de calidad que nos apunten.
Naturalmente, no es cuestión de acumular links: cada aprobación tiene que efectuarse solamente luego de haber estudiado, en la medida de lo posible, el potencial prestigio que puede significar la utilización de un enlace X.
Por ende, se deben rechazar los links rudimentarios e inútiles La referencia es para weblogs, libros de visitas, comentarios sin sentido, promociones dudosas, FFAs y más.
Construir popularidad es una tarea sutil, utilizar herramientas propias de un mercenario no es adecuado y, por el contrario, es indispensable aplicar las técnicas de marketing online adecuadas. Así en la vida como en el trabajo, nadie dijo que ser popular es fácil y mucho menos para todos.
Es más fácil difundir una mentira o propagar un concepto equivocado que, posteriormente, salir en defensa de la aclaración o dejar el error en evidencia.
Últimamente, ha pasado algo similar con la significación que se le atribuye a la tarea del diseñador web: son muchos los que piensan, erróneamente, que un profesional de esa clase se limita solamente a planear el desarrollo y mantenimiento de tres aspectos de una web como lo son el texto, la imagen y el video.
A decir verdad, el diseño web basa sus cimientos tanto en la planificación como en el diseño e implementación de los sitios o las páginas de origen digital. Pero en contra de lo que muchos creen, esta actividad no solo se relaciona con el cuidado del diseño convencional (texto, imagen y video) sino también con la aplicación de técnicas para la navegabilidad, interactividad, usabilidad del sitio.
“La confusión semántica sobre las restricciones y las fronteras del diseño web es común. No son pocos quienes comprenden al diseño como una forma de mejorar los aspectos de un espacio, digital o no, relacionados al impacto visual, sonoro o como sea. Pero en cambio, al menos en lo que se refiere a la actividad que se realiza en el medio de comunicación digital con todos y cada uno de los espacios, el diseño abarca otros planos aún más numerosos” relata un profesional, aclarando la confusión.
También agrega: “Si bien muchos profesionales pueden trabajar en distintos niveles para completar un sitio, en cualquier caso el ejercicio abarcará también estrategias para mejorar la usabilidad y navegabilidad del sitio. Y, para poder explotar eso, es necesario pensar en cómo será la difusión pues la llegada al público es el objetivo. De esta manera, el trabajo del diseñador web empieza con el texto, la imagen y el video pero se va ampliando hasta abarcar otros campos” .
Entonces, la pregunta sería, ¿qué lugar ocupa la expresión plástica? Desde ya, el diseño web también representa una forma para que el profesional pueda dar a conocer y expandir su propio arte (que siempre va en pos de un objetivo mayor: la llegada positiva a la retina del visitante). Así, la expresión plástica es un punto importante, más no es el único aspecto que debe tener en la mira el profesional del diseño web a la hora de realizar su labor.
Diseño web, efectivamente, es mucho más que únicamente texto, imagen y sonido…
El blog se ha transformado en un espacio de comunicación tan inmenso y descomunal que atomizar sus valores mediante solo un par de rasgos resulta imposible, casi utópico. Analicemos esa pluralidad: existen blogs que simulan ser un diario íntimo transformado en eximio, otros se postulan como servicios de información y otros, lisa y llanamente, se ocupan de prestar servicios y consejos varios. Tal como se puede apreciar, en materia de blogs, los hay de todos los colores y formas.
Pero, a pesar de esa variedad extraordinaria, ciertos aspectos técnicos relacionados a la redacción de contenidos no varían: si algo destaca a todos y cada uno de los blogs es el uso de un lenguaje flexible en pos de la transmisión de ideas claras; lo más importante en un blog es la llegada sincera hacia el lector y para eso se necesita cierto tipo de escritura particular.
Entonces, ¿cómo trabajar la escritura en beneficio de esa correspondencia? Con delicadeza, desde ya. Primero es necesario analizar el ámbito del espacio y, en consecuencia, la correspondencia de los cibernautas. A partir de eso delimitar el uso de términos coloquiales pero no de forma absoluta, todo lo contrario: usarlos siempre y cuando dicho recurso no restrinja el entedimiento.
El uso de los paréntesís también tiene un valor importante en un blog: como sabemos, según las reglas de normativa gráfica el paréntesis se coloca para separar o intercambiar un texto dentro de otro. Y dentro de los posibles motivos para estampar esa marca se hallan, por ejemplo, las aclaraciones, las reflexiones, los pensamientos personales; todos y cada uno de ellos son métodos para dejar una huella propia dentro del texto.
Por otra parte, a diferencia de lo que ocurre en los medios de papel o en las grandes corporaciones web, en un blog se produce un contacto directo, franco, entre el redactor y el visitante.Por lo tanto, para fomentar esa comunicación, es necesario, dentro de lo que admite la profesión, mantener un lugar similar (no una relación de pares, pero sí cierta cercanía) y para ello, nuevamente, el profesional no dispone de otra herramienta más que su lengua o, mejor aún, su dialecto.
Evidentemente, el blog es un espacio para explotar ideas firmes y, el lenguaje debe utilizarse a favor de esa idea: un diálogo siempre es aún más cercano y práctico cuando tanto el receptor como el emisor se comunican con las mismas expresiones.
Puede que Spam y Adwords, en su sentido más rudimentario, sean lo mismo: pero, definitivamente, no lo representan. Más allá de su idéntica naturaleza -en ambos casos se trata de un método para generar publicidad y/o vender un producto, un servicio o difundir una marca- las características de uno y otro son totalmente diferentes. Hablamos de polos opuestos (aunque polos, al fin).
Cuando se trata de facturación y de posicionamiento web, el Spam parece tener una connotación oscura mientras que, en cambio, el sistema Adwords se nombra como un recurso noble, un recurso publicitario de bien.
Como vemos, en contra de lo que muchos expertos sostienen: la mala publicidad sí existe y, desde ya, si hay un infierno, también debe haber un cielo, por lo tanto también la buena. Lógicamente, malo y bueno son opciones y solo eso.
Para explicarlo mejor: la publicidad es, sin dudas, uno de los factores del marketing más importante a la hora de buscar remuneraciones, dividendos, ganancias monetarias. Pero en ciertos contextos: ¿es aconcejable negociar la reputación de un espacio en pos de una mayor llegada hacia futuros clientes potenciales?. El costo puede ser alto.
Se denomina como Spam al conjunto de correos basura o mensajes no solicitados (no deseados) que son enviados de forma masiva y con fines netamente publicitarios y que, habitualmente, perjudican de alguna o varias maneras al receptor. El ejercicio de reenvío desmedida o compulsiva de esta publicidad se llama “spamming”.
Pero no solo mediante los mails puede utilizarse el Spam: otras tecnologías de internet que han sido objeto de este sistema son los foros, los blogs y hasta los motores de búsqueda.
Es un técnica de dudosa condición ética y, en ciertas ocasiones, hasta penada (recordemos que el usufructo de información desde una base de datos no es legal en determinados ámbitos).
Por otro lado, como ya hemos analizado en ocasiones anteriores, la publicidad Adwords es un sistema común implementado por Google desde el nuevo milenio (en sus comienzos el buscador por antonomasia tenía una política en contra de todo tipo de publicidad dentro de sus sistema de searching).
Como vemos, existen publicidad y “publicidades”. No todos los métodos de difusión de un mensaje, de comercialización de la marca y de venta de servicios son iguales: algunos apuntan, directo, a los fines económicos y otros, los mejor diagramados, buscan combinar ese rédito con otros aspectos como el posicionamiento de una web o la calidad de la marca.
En el mundo del fútbol existe una dicho popular -más bien se trata de una declaración de principios- llamada “jugar al error del rival”. Como su nombre lo indica, esas palabras hacen referencia a un esquema táctico particular que propone, efectivamente, contemplar los fallos del equipo contrario para aprovecharlos a favor del team local.
Sencillamente, esa estrategia se puede transpolar al ámbito de la redacción SEO: los misspellings son una forma de “jugar con el error del rival”. Los misspellings significan una herramienta útil en la tarea del redactor de contenidos que permiten anticipar los fallos o furcios de los cibernautas para, así, poder sacarles un rédito particular.
Analicemos un ejemplo: son muchos los internautas que, ya sea por falta de conocimientos de la lengua, por problemas de idioma o por meras cuestiones de desatención, colocan mal una palabra en el buscador. Algunos ponen “Yaoo”, en lugar de “Yahoo”, otros colocan “Gogle”, en vez de “Google” y, en el caso de las palabras extranjeras, un norteamericano seguramente es capaz de caer en una confusión léxica y escribir “Balona” u no “Barcelona”.
Con los misspellings el profesional de la redacción de contenidos, coloca, además de las palabras correctas, un puñado de términos potencialmente en falta para poder captar, en su red, una buena porción de resultados de search.
Naturalmente, si se cae en un abuso de misspellings el sitio pierde credibilidad y, peor aún, el efecto se vuelve contraproducente pues los visitantes pasan a creer que las faltas son nuestras (dada la repetición). Por lo tanto, como ya hemos dicho, el éxito de los M pasan por saber colocarlos de forma correcta y, para ello, se deben tener en cuenta varios factores: desde la lengua materna que tiene el groso de los visitantes que llega a nuestro sitio hasta los errores que, a nuestro entender, pueden llegar a cometer (es necesario prestarle atención a las palabras más difíciles que evoca la temática del sitio que controlamos).
Evidentemente, los misspellings representan otro método útil y eficaz para lograr un buen análisis de las técnicas y el comportamiento de los clientes web estando, una vez ellos, en los buscadores. Sin dudas un gran recurso del cual se debe hacer uso y no abuso, para poder, cual estratega del fútbol, jugar con el error del rival y sacarle el mejor provecho posible a esas fallas, furcios, errores y desatenciones.











